

Se recurre a Kutuzov para retomar las riendas de un ejercito ruso
que hasta ahora ha ido de fracaso en fracaso. Se concentra un nuevo
ejercito con nuevas levas para enfrentarse a Napoleón.
Parece que el caudal de hombres y caballos no cesa.

Cosacos realizando muestras del dominio ecuestre
ante el Zar de todas las Rusias.

Mientras Blucher comanda la resistencia frenética del ejercito prusiano en Berlín, que
a pesar de la propagada Napoleónica resiste.